
No tienes que seguir sufriendo. El dolor de espalda, como cualquier otro dolor, es un síntoma. Un síntoma es una señal de alarma que no debe ignorarse; ignorar la presencia de síntomas no es intrascendente. Incluso puede ser arriesgado y peligroso.

No tienes que seguir sufriendo. El dolor de espalda, como cualquier otro dolor, es un síntoma. Un síntoma es una señal de alarma que no debe ignorarse; ignorar la presencia de síntomas no es intrascendente. Incluso puede ser arriesgado y peligroso.